El reciclaje activo visto por Lasercart

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Carbón, hierro, cromo, cobre, cianuros inorgánicos, acrílicos, partículas termoplásticas… Estos son los principales componentes que se encuentran en un tóner. A la vista está que la composición de los mismos debería alertarnos sobre su impacto medioambiental y la necesidad de establecer procedimientos y mecanismos para su correcto reciclaje.

Es importante que tengamos en mente, además, que las partículas de un tóner son tan finas que pueden desplazarse por el aire 10 veces más rápido que el polvo común y que muchos de los componentes que hemos mencionado pueden tener una vida media de 20 años antes de su desintegración. Todo junto debería ya indicarnos que un contenedor de basura normal, no es el destino ideal de un tóner usado. Hay que tener muy claro lo que hay que hacer y enfocarlo con dos premisas muy claras y definidas.

Valor ecológico

Con lo que hemos establecido anteriormente está bastante clara la necesidad de reciclar nuestros tóners. Por si fuera poco, existe legislación en varios países que regula este tipo de residuos indicando claramente que la opción más adecuada es su reciclaje. Sin ir más lejos, la regulación española en su Ley 22/2011, de 28 de julio, de residuos y suelos contaminados deriva en que un tóner o cartucho de tinta usado que es destinado a la reutilización queda exento de la aplicación de la misma. ¿Por qué? Porque estamos respetando el medioambiente y por lo tanto evitando que los restos tóxicos que puedan quedar en nuestros toners usados lo contaminen, ya que serán procesados adecuadamente y los cartuchos volverán a ser utilizados con el consiguiente aprovechamiento de recursos naturales.

Esto es algo que nuestra sociedad de hoy en día requiere encarecidamente hacer. Sabemos positivamente que nuestro actual ritmo de consumo de recursos naturales es excesivo y en definitiva, no es sostenible. Debemos actuar.

Valor social

Empresas como Lasecart, por ejemplo, apuestan por la integración de las personas con discapacidad al mundo laboral. Este es el caso de un Centro Especial de Empleo. En él, el servicio de recogida lo realizan íntegramente personas con algún tipo de discapacidad. Es decir, no solo están ayudando con la dimensión ecológica, sino que, en virtud del Real Decreto 1/2013 de la Ley General de Derechos de las Personas con Discapacidad y de su Inclusión Social, ofrecen la posibilidad de contemplar la dimensión social. Esto se consigue al permitir la contratación de los servicios de un Centro Especial de Empleo, haciendo que tu empresa sea además socialmente responsable

El conjunto

Como hemos podido ver, dar prioridad al reciclaje, a la gestión responsable de los residuos, es no solo algo recomendable sino algo tremendamente beneficioso para el planeta y todos los que habitamos en él. Es respeto por el medioambiente y por nosotros mismos. Es algo que en la sociedad y momentos actuales es imperativo observar.

En definitiva, en la actualidad es una necesidad hacer frente a esta fuente de contaminación, lo que puede ser realizado de forma sostenible y responsable socialmente mediante los centros especiales de empleo, como Lasercart.

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